sábado, 13 de septiembre de 2008

Padres e hijos


La relación entre padres e hijos (vista por los hijos)

Lo que voy a tratar de explicar es mi punto de vista -la de un hijo- sobre este tema que a muchos padres les gusta hablar, por eso voy a dar la opinión de la contraparte, para que de alguna manera también se enteren qué pensamos y qué queremos, porque nosotros sabemos de sobra lo que ellos quieren. Y si por ventura algún padre se siente ofendido por esto, que se joda y que escriba algo él o ella.
La relación entre padres e hijos debería afianzarse en la infancia, eso lo saben todos de memoria, pero se debe entender también que es en esa edad en donde necesitamos más de nuestros padres. Digo que lo deben entender también porque por lo que se ve es totalmente diferente, si no es justamente lo contrario, de lo que dicen los padres que saben y hacen, y critican. Es tan claro que podemos decirles que simplemente los hijos necesitamos tiempo y afecto. Si durante la infancia mientras aún conservamos cierto tipo de inocencia, no nos dan atención y no demuestran cariño, me pregunto por qué tienen que hacerlo cuando ya estamos grandes y sabemos que lo hacen por compromiso o por cola de paja. Esto es como si tuviéramos una mascota y nos acordáramos de alimentarla cuando está a punto de morir. Tonto ¿no? Lamentablemente muchos sufrimos esto. La falta de apoyo en la infancia se transmite en la falta de confianza en sí mismo que tiene la mayoría de los hijos que no tuvieron tiempo de hablar de “cosas de chicos” y no “cosas de grandes” con sus padres. Nosotros sabemos que los grandes saben cosas de grandes, pero para nosotros es mucho más significativo que los grandes sepan cosas de chicos, pero que las sepan de verdad, y no que sepan un poquito para hacernos creer que saben. Por ejemplo, hijos de padres golpeadores se transforman en golpeadores cuando crecen: dos más dos es cuatro, ¿entienden? Muchos chicos no soportan sentirse incomprendidos y solos, y terminan suicidándose. Sí, es verdad, no exagero. Obviamente esto sólo demuestra que algo está mal, y quizás nosotros no seamos los hijos que ellos tanto querían que fuésemos, pero ellos tampoco son los padres que uno sueña que sean. No quiero que digan que soy un deprimido y que digo tonterías, que nada de esto es verdad, porque estoy resentido y busco algún culpable, digo porque los hijos también sabemos de memoria la manera que razonan los padres cuando están entre ellos. Y me refiero principalmente a los padres que piensan que la plata compra todo, y que porque sus hijos tienen comodidades y crecieron rodeados de lujos y caprichos “que los ellos no tuvieron la oportunidad de tener”, son felices de verdad. Me pregunto adónde pondrán esa felicidad que tanto hablan, cuando descubren que su hijo se siente mucho más cómodo y libre para hablar con cualquier otro extraño que con ellos mismos; o adónde se pondrán esa felicidad cuando su hija venga embarazada en plena adolescencia, o cuando descubran que su hijo está usando drogas. Digo, porque ya sabemos también que van a culpar a “las malas influencias” o “a la mala junta”, y nunca van a practicar la autocrítica, sin pensar que las influencias no se pueden evitar, pero los hijos pueden aprender a no dejarse influenciar, si algún “grande” les enseña.
Dejo el espacio, y espero la respuesta de algún padre que desee dar su punto de vista. No me enojo si opina lo contrario. No me creo dueño de la razón.
Edgar

3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bueno! habitualmente es dificil publicar comentarios en el blog...

Anónimo dijo...

Edgar y cuanta razón tenes!! no soy un chico soy una persona grande ... y mirando para atrás viendo mi infancia y mi adolescencia pienso exactamente igual que vos. Pero vos tenes una gran ventaja, seguro conoces personas grandes que no son tus padres que te pueden ayudar: tios, primos, profesores/as, algun cura, monja, o de otra religión que pueda darte algo de lo que necesitas y que no esta en casa. En realidad el vínculo se afianza desde el nacimiento y no es que haya padres despreocupados, ellos hacen lo que les enseñaron, eso sí: tienen la responsabilidad de cambiar y si vos no queres repetir la historia esta en vos buscar ayuda si ellos no te la dan.
Besos María

Anónimo dijo...

Creo que el artículo describe en realidad lo que muchos pensamos, ya no soy adolescente pero es muy cierto, los padres habitualmente consideran que el culpable de la falta de una verdadera relación entre ellos y los hijos es porque estos últimos les quieren ocultar todo y demandan que les depositen confianza, siendo que ellos en ningun momento tratan de cultivarla, hay que dejar claro algo, la confianza se gana, no se exige, de tal forma que padres dejen de extrañar algo que nunca han cultivado...